jueves, 7 de junio de 2012


SANTO TOMAS DE AQUINO Y EL DECAIMIENTO DE LA ESCOLÁSTICA

Su vida y obra
Santo Tomás de Aquino nació en 1225 en el castillo de Rocaseca, muy cerca de Aquino, Italia. A los 19 años ingresó a la Universidad de Nápoles. Tras la muerte de su padre, acaecida en 1243, Tomás pidió ingresar a la orden de los dominicos. En ese mismo año, y por iniciativa de su madre, sus hermanos lo secuestraron y lo llevaron al castillo de Rocaseca, donde permaneció encerrado durante un año. Sin embargo, logró fugarse de su prisión familiar y regresó a Nápoles para realizar el noviciado. Tiempo después fue enviado a París, en donde estudió con San Alberto Magno. Prosiguió sus estudios en la ciudad de Colonia y fue ordenado sacerdote en 1251. Comenzó su labor docente en Colonia y luego enseñó en la Universidad de París. En 1259 regresó a Italia como profesor de la corte pontificia y como teólogo consultor del Papa.
Entre los años 1259 y 1268 comenzó a redactar sus dos obras principales: la Suma contra gentiles y la Suma teológica. En 1269 volvió a enseñar en París y en 1272 regresó definitivamente a Italia. El 6 de diciembre interrumpió bruscamente la redacción de la Suma teológica, obra que quedaría inconclusa, debido a una repentina experiencia mística que tuvo durante la celebración de la misa. Se negó a seguir escribiendo, argumentando que “Después de lo que el Señor se dignó revelarme el día de San Nicolás, me parece paja todo cuanto he escrito en mi vida, y por eso no puedo escribir ya más.” Tomás murió el 7 de marzo de 1274. En 1323 fue declarado santo por el Papa Juan XXII.
Fue apodado por sus compañeros El buey mudo de Sicilia, debido a su gran estatura, a su silencio y a su capacidad de concentración. San Alberto Magno dijo de él: “Llamáis a éste el buey mudo, pero yo os aseguro que este buey dará tales mugidos con su doctrina que resonarán en el mundo entero”.

Obras principales
• Comentarios a los libros de la Sagrada Escritura
• Sobre el ente y la esencia
• Suma contra gentiles
• Suma teológica
• Sobre el mal
• Comentarios a Aristóteles
• Sobre la unidad del intelecto contra los averroístas

Entre los años 1259 y 1268 comenzó a redactar sus dos obras principales: la Suma contra gentiles y la Suma teológica. En 1269 volvió a enseñar en París y en 1272 regresó definitivamente a Italia. El 6 de diciembre interrumpió bruscamente la redacción de la Suma teológica, obra que quedaría inconclusa, debido a una repentina experiencia mística que tuvo durante la celebración de la misa. Se negó a seguir escribiendo, argumentando que “Después de lo que el Señor se dignó revelarme el día de San Nicolás, me parece paja todo cuanto he escrito en mi vida, y por eso no puedo escribir ya más.” Tomás murió el 7  de marzo de 1274. En 1323 fue declarado santo por el Papa Juan XXII.

EL PENSAMIENTO TOMASINO
Santo Tomás creó uno de los sistemas filosóficos más completos en la historia del pensamiento occidental; al modo de una catedral gótica, con su arquitectura elegante y racional, espigada hacia el cielo, cada concepto está en el lugar que le corresponde,  encaja perfectamente con los demás,  los soporta, y en su interrelación da lugar a un modelo del mundo pocas veces igualado por otra filosofía. Claro seguidor de Aristóteles, Santo Tomás logra de un modo sorprendente hacerlo compatible con la doctrina cristiana, razón que sin duda explica el éxito que pronto tuvo en toda la cultura cristiana medieval y moderna. No es menor mérito de Santo Tomás el equilibrio que parece lograr entre la razón y su ejercicio y la fe y su práctica; los dos ámbitos le interesaron, aunque, sin duda, el motor de su extraordinario esfuerzo filosófico fue la experiencia religiosa que siempre le acompañó. Por su relevancia e influencias en la historia de la filosofía y, más aún, por mostrarnos una posibilidad del pensamiento (acercarse a lo sagrado y absoluto), Santo Tomás es un filósofo imprescindible para todo aquél que se atreva a pensar con radicalidad la vida humana y el mundo.  

a.    La jerarquización de los seres
Santo Tomás de Aquino va a hablar de un máximo inmaterial hasta un máximo material:
jerarquizacion

b. Región arjética 
Tenemos al Ser como fundamento de los seres. El Ser es ante todo útil, es todo, todas las cosas. Su todo 



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